No suele ser un brillante amanecer
lo que encuentras en mis letras.
No siempre soy la oscuridad de la noche.
Hay un poco más para sentir que mi eterna trizteza.
Algunos días de enero puede que sonria
Por lo que fué
O solo se estremezcan mis ideas y provoquen una reacción.
Recorrí de madrugada los parajez de mi mente
Ahora caí en cuenta que no había nadie ahí.
Lleno de extensa fantasía voy hacia ningun lugar.
No quiero llegar, estoy inmerso en mi vagancia.
Me niego a ser confiable;
es tan solo que no soy ninguna de tus respuestas.
Odio el laberinto que generan mis conflictos
Aun asi me aprecio y aplaudo mis errores.
Algunos días reconozco
que hay mucho mas que recuerdos detras de la cortina del horizonte
Pero si te falla la fé
a donde acudes para levantar la mirada?
No conozco de finales felices
pero como enero, soy siempre mi propio comienzo
y el comienzo de la cuesta hacia la incertidumbre que te mantiene alerta.
El mundo que conozco se torna frio algunas veces
puede que yo tenga un corazon muy calido
o simplemente mi pasado esta tan congelado que no hace diferencia.
Lo importante es sobrevivir el invierno aunque detestes el sol.
porque en el mundo al que conozco lo insignificante tiene valor;
y lo que tiene valor se hace inmensidad cuando piensas en ello.
A todos nos toma un tiempo encontrar un poco de lucidez.
pero todo esta bien hasta que no dejas de ver la luz;
Lo que harias por escapar del abismo...
Si tan solo sueño un poco más fuerte
puede que encuentre lo que busco
y comience a entender lo que vivo
mientras viva lo suficiente para entenderlo
o para hacerlo poema si mi mente no logra aceptarlo.
